Polonia capital Varsovia

cactusUn blog personal es como un cactus: aunque no lo riegues, se mantiene tan campante sin muestra alguna de deterioro. De repente, el dueño se percata y decide echarle un poco de agua. Hoy es el día en que volvemos a regar este blog intermitente. Lo hacemos con Polonia, adónde viajamos hace algo más de un mes.

Polonia, país que se llama acordeón por sus continuos aumentos y reducciones de tamaño a lo largo de la Historia, nace como Estado en el siglo X. Promulgó en el XVIII la segunda Constitución del mundo, que les duró tan solo cuatro años. Austria, Prusia y Rusia se la repartieron y la borraron del mapa durante 123 años. En el siglo XVII, había sido arrasada por los suecos. En el siglo XIX, lo es también por los rusos. Polonia recupera la independencia al final de la Primera Guerra Mundial. Le dura esta vez 20 años. El uno de setiembre de 1939 son invadidos por los nazis; unos días más tarde, por los rusos a quienes hasta ese momento Polonia consideraba aliados. La invasión doble había sido acordada por las dos grandes potencias en el Pacto Ribbentrop-Molotov.

29-varsovia-barrio-de-pragaDurante la Segunda Guerra Mundial, seis millones de polacos fueron asesinados por los soldados de Hitler, tres millones judíos, otros tantos cristianos. Un ejemplo concreto de aquella bestialidad, los 200.000 polacos ejecutados tras la sublevación del gueto judío de Varsovia. La guerra se acercaba a su fin, de ahí que todavía hoy se mantenga el debate nacional: ¿fue aquella rebelión un acto de heroísmo o una trágica estupidez? Hay sólidos argumentos en ambos lados de la posible respuesta. Terminó la guerra, Polonia sufrió un nuevo ajuste territorial y se condenó a una existencia bajo el yugo de la Unión Soviética. Así fue hasta diciembre de 1990 cuando Lech Walesa es nombrado presidente de la República tras una hermosa revolución. 45-varsovia-stare-miasto

Viene a cuento este breve resumen histórico porque aun hoy que Polonia se ha convertido en un país desarrollado e integrado en la Unión Europea, esta historia sigue viva y cualquier visitante la siente y la palpa. Es como el latido de una identidad en riesgo permanente de desaparición. Y bueno, el 28 de setiembre llegamos a Varsovia. Nos alojamos en un hotel cerca del Parque Lazienki, que bien merece un largo paseo de reconocimiento. Estábamos a cuatro o cinco kilómetros de la Ciudad Vieja, reconstruida ladrillo a ladrillo, un emplazamiento que agradecimos. Cada día caminábamos por distintas rutas y de este modo conseguimos conocer una capital que es mucho más que su Stare Miasto. Recomendable, por ejemplo, la llamada Vía Real, y el Palacio de la Ciencia y la Cultura, el Museo de Chopin, el barrio obrero de Praga, todavía en transición desde la época del Telón de Acero, también la casa natal de Marie Salomea Skłodowska, conocida popularmente como Madame Curie.

Despois de publicar o post, atopo un papeliño cunhas notas que tomei nalgún momento da estadía en Varsovia:

Varsovia, cidade de espazos abertos que o ceo tenta pechar cun manto de nubes. Varsovia a cidade dos parques inmensos e fermosos, das avenidas amplas, da coraxe dun pobo que se empeñou na súa supervivencia. Velaí a Cidade Vella, vienesa, imperial dun imperio que nunca existiu. Eis Praga, o barrio obreiro que aínda vive a transición. Entre Varsovia centro e Praga, o Vístula que non achega virtuosismo á cidade como outros ríos de Centroeuropa; segue fluíndo máis ben como vestixio dunha historia treboenta que quere ao final acougar no seo de Europa.

Sigue la ruta por Gdansk, Breslavia y Cracovia

1 Comentario

  1. A trenza » Gdansk, Breslavia, Cracovia dijo

    24 de Novembro del 2016 a las 8:55 p.m.

    […] como enfocar la visita a la capital de Polonia, aquí te dejo el link sobre nuestra estancia: Polonia capital Varsovia. Fin del […]

Comentarios RSS