Archivos en el mes de Novembro del 2016

Gdansk, Breslavia, Cracovia

134-gdansk-solidaridadDejamos Varsovia y tiramos hacia el norte, Gdansk a la espera. Calculamos, o más bien estimamos, la edad de Lech Walesa. Decidimos que unos 70 años y al llegar al hotel ni siquiera abrimos la wikipedia para comprobarlo. De Gdansk nos llamaban Solidaridad y los astilleros. Descubrimos mucho más…

Descubrimos una ciudad de ladrillo, de ámbar y de graneros, una urbe empeñada en dejar huella histórica. Fue hanseática en la Edad Media, ciudad libre o autónoma en varias épocas, el 1 de setiembre de 1939 empezó Hitler allí mismo la Segunda Guerra Mundial, en 1945 la arrasaron los rusos, en 1981 el sindicato Solidaridad comenzó, posiblemente sin ser demasiado conscientes, la liberación de los países del llamado Telón de Acero…
79-gdanskLo primero a destacar, vivamente, es el grandioso trabajo de reconstrucción de la ciudad, que hoy se pasea con la sensación de circular entre edificios originales del medievo. La Vía Real, de la Puerta Alta a la Puerta Verde cruzando el Mercado Largo, y su continuidad en ángulo recto por el Muelle (también) Largo que sigue el cauce del Motlawa, es una ruta que quedará gravada en la memoria por siempre jamás. La Ciudad Vieja aledaña merece un reconocimiento similar. En los alrededores de Gdansk, convendría dar una vuelta por Oliwa para admirar su espigada catedral, un lugar donde refrendar la sentida y vasta religiosidad del pueblo polaco. A dos pasos, el pueblo balneario de Sopot: sobre la pasarela que forma su malecón, uno puede adentrarse en el mar Báltico. Enfrente, el Gran Hotel donde se alojó Hitler mientras sus soldados violaban la soberanía de este sufriente país.

165-breslavia-universidadSiguiente etapa: Breslavia, Wroclaw en idioma local. Por el camino, hemos de renunciar a ciudades que exigirían una parada como Torun o Poznan; ya se sabe, la maldición del turista obligado a elegir. Breslavia constituyó la sorpresa del viaje. En ella conviven 160.000 universitarios, más de 400 duendes de bronce, 110 puentes (sobre el río Oder), una docena de islas y la memoria de los 22.000 prisioneros asesinados por los rusos en 1940 en la cercana Katyn. En la ciudad se alternan el agua y el suelo con igual armonía que los edificios históricos y las construcciones soviéticas. El Rynek, la ciudad vieja de Wroclaw, presenta una disposición urbanística única. No muy lejos de la ciudad, visita obligada, de las que se convierten en recuerdo imborrable, a las Iglesias de la Paz en Swidnica y Jawor.

255-cracovia-mina-de-sal-de-wielizkaY por fin Cracovia, la ciudad “afortunada” que se libró de ser arrasada durante la Segunda Guerra Mundial. En ella los nazis instalaron una sede de su gobierno en Polonia, ahí queda la explicación. Pero le atizaron duro igualmente. Las historias tétricas asociadas al gueto de Cracovia paralizan el corazón. Pocos se salvaron, algunos de ellos, Roman Polanski, Helena Rubinstein, consiguieron grandes logros tras sobrevivir a aquel infierno.  Centro neurálgico en la Gran Plaza del Mercado desde donde se expanden distintas rutas posibles, todas ellas poseedoras de múltiples encantos. Alguna de las vías conducirá a la espléndida Colina Wawel donde se ubican la Catedral y el Castillo Real. Cracovia provoca una quizás esperada seducción la cual se convierte en hechizo cuando se visitan las minas de sal de Wieliczka: el interminable descenso a la Capilla subterránea de Santa Kinga (en la foto) será una de esas experiencias que jamás habrás imaginado vivir.

Cerramos el círculo regresando a Varsovia. Si quieres saber como enfocar la visita a la capital de Polonia, aquí te dejo el link sobre nuestra estancia: Polonia capital Varsovia. Fin del camino.

Polonia capital Varsovia

cactusUn blog personal es como un cactus: aunque no lo riegues, se mantiene tan campante sin muestra alguna de deterioro. De repente, el dueño se percata y decide echarle un poco de agua. Hoy es el día en que volvemos a regar este blog intermitente. Lo hacemos con Polonia, adónde viajamos hace algo más de un mes.

Polonia, país que se llama acordeón por sus continuos aumentos y reducciones de tamaño a lo largo de la Historia, nace como Estado en el siglo X. Promulgó en el XVIII la segunda Constitución del mundo, que les duró tan solo cuatro años. Austria, Prusia y Rusia se la repartieron y la borraron del mapa durante 123 años. En el siglo XVII, había sido arrasada por los suecos. En el siglo XIX, lo es también por los rusos. Polonia recupera la independencia al final de la Primera Guerra Mundial. Le dura esta vez 20 años. El uno de setiembre de 1939 son invadidos por los nazis; unos días más tarde, por los rusos a quienes hasta ese momento Polonia consideraba aliados. La invasión doble había sido acordada por las dos grandes potencias en el Pacto Ribbentrop-Molotov.

29-varsovia-barrio-de-pragaDurante la Segunda Guerra Mundial, seis millones de polacos fueron asesinados por los soldados de Hitler, tres millones judíos, otros tantos cristianos. Un ejemplo concreto de aquella bestialidad, los 200.000 polacos ejecutados tras la sublevación del gueto judío de Varsovia. La guerra se acercaba a su fin, de ahí que todavía hoy se mantenga el debate nacional: ¿fue aquella rebelión un acto de heroísmo o una trágica estupidez? Hay sólidos argumentos en ambos lados de la posible respuesta. Terminó la guerra, Polonia sufrió un nuevo ajuste territorial y se condenó a una existencia bajo el yugo de la Unión Soviética. Así fue hasta diciembre de 1990 cuando Lech Walesa es nombrado presidente de la República tras una hermosa revolución. 45-varsovia-stare-miasto

Viene a cuento este breve resumen histórico porque aun hoy que Polonia se ha convertido en un país desarrollado e integrado en la Unión Europea, esta historia sigue viva y cualquier visitante la siente y la palpa. Es como el latido de una identidad en riesgo permanente de desaparición. Y bueno, el 28 de setiembre llegamos a Varsovia. Nos alojamos en un hotel cerca del Parque Lazienki, que bien merece un largo paseo de reconocimiento. Estábamos a cuatro o cinco kilómetros de la Ciudad Vieja, reconstruida ladrillo a ladrillo, un emplazamiento que agradecimos. Cada día caminábamos por distintas rutas y de este modo conseguimos conocer una capital que es mucho más que su Stare Miasto. Recomendable, por ejemplo, la llamada Vía Real, y el Palacio de la Ciencia y la Cultura, el Museo de Chopin, el barrio obrero de Praga, todavía en transición desde la época del Telón de Acero, también la casa natal de Marie Salomea Skłodowska, conocida popularmente como Madame Curie.

Despois de publicar o post, atopo un papeliño cunhas notas que tomei nalgún momento da estadía en Varsovia:

Varsovia, cidade de espazos abertos que o ceo tenta pechar cun manto de nubes. Varsovia a cidade dos parques inmensos e fermosos, das avenidas amplas, da coraxe dun pobo que se empeñou na súa supervivencia. Velaí a Cidade Vella, vienesa, imperial dun imperio que nunca existiu. Eis Praga, o barrio obreiro que aínda vive a transición. Entre Varsovia centro e Praga, o Vístula que non achega virtuosismo á cidade como outros ríos de Centroeuropa; segue fluíndo máis ben como vestixio dunha historia treboenta que quere ao final acougar no seo de Europa.

Sigue la ruta por Gdansk, Breslavia y Cracovia