Archivos en el mes de Xuño del 2016

Los errores encadenados de Del Bosque

DelBosqueEs el primer post o artículo que escribo en mi vida sobre fútbol. Tampoco exactamente sobre fútbol, sin embargo; más bien sobre el coste de no tomar la decisión correcta en el momento adecuado. En esta fórmula -decisión correcta, momento adecuado- descansa una de las grandes claves de los éxitos, triunfos en terminología deportiva.

Parecerá ventajista, escribir tal cosa después del fracaso de la Eurocopa, pero no lo es. Tengo testigos a porrillo que pueden acreditar el origen de estas ideas. Cada vez que surgía la cuestión, defendía yo lo mismo: Del Bosque debe irse. A continuación mis razones:

  1. La derrota en el Mundial de Brasil fue de tal calado, que solo admitía una respuesta quirúrgica. Mantener la misma estructura significaba intentar alargar la vida de un cuerpo ya extinto, caduco y bajo sospecha.
  2. El principal indicio del agotamiento del seleccionador y su equipo tiene un nombre: Iker Casillas. Haber seleccionado al portero más inseguro y en las peores condiciones de la Liga española representó una decisión de un impacto brutal. Primero en los propios jugadores, desconcertados ante un portero completamente fuera de tono, y después en los resultados: las derrotas vergonzantes contra Holanda y Chile fueron propiciados por múltiples fallos graves de Casillas.
  3. Insistir en la titularidad del portero madrileño, eso que se llamó eufemísticamente “transición dulce”, supuso un nuevo error de bulto. De Gea, un arquero de talla internacional, fue tratado en la Selección como un juvenil, siempre a la sombra de Casillas. Jugar la Eurocopa con el portero del Oporto en el banquillo solo pudo provocar inseguridad en De Gea, que no ofreció en Francia su nivel habitual.
  4. Del Bosque despreció en los últimos años a jugadores que tendrían que ser fundamentales en la convocatoria de la Eurocopa. En concreto, a Gabi, Íñigo Martínez y Vitolo. El caso de Gabi resulta especialmente significativo: años de rendimiento portentoso ignorados por el seleccionador. Gabi sería un sustituto de garantías de Busquets, necesitado, como todos, de un bien calculado descanso. Íñigo Martínez sería igualmente un magnífico sustituto de Piqué y Ramos, en lugar de Bartra y Sanjosé, ninguneados en el torneo. Vitolo debería haber participado también en las convocatorias con asiduidad, un jugador que se adapta perfectamente al juego de la Selección y que presenta un nivel competitivo en una posición con un déficit de jugadores españoles relevantes. También debería haberse incluido a Javi Martínez, el central del Bayern, muy por encima de Bartra y Sanjosé aun cuando acabase de salir de una lesión.

Estas eran mis razones antes de la celebración de la Eurocopa. Una vez se inició el torneo, añadí algún motivo más. El principal, quizás, ese papel de protagonismo inaudito concedido a Sergio Ramos, un jugador capaz de lo mejor (sus cabezazos en los saques de esquina atacantes) y lo peor (el resto de lances del juego). Ramos es un jugador volátil y prepotente, en ningún caso debería ostentar la capitanía del equipo. El lanzamiento del penalti contra Croacia, estando en el campo Iniesta, Silva, Cesc o Aduriz, representa un ejemplo monumental de estulticia futbolística. El culmen del despropósito vino de las declaraciones de Del Bosque al respecto: “los penaltis no se entrenan”. Atómico!

Otro error gordo fue mantener los mismos once jugadores que habían salido ante Chequia y Turquía. Contra Croacia, teniendo presente el anterior punto 4, tendrían que haber jugado Azpilicueta, Javi Martinez, Íñigo Martínez, Coke, Tiago Alcántara, Gabi, Aduriz y Vitolo, un equipo fresco y competitivo. España habría jugado y no perdido. Del Bosque colocó a los mismos y ahí llegó la gran pifia. Sin embargo, equipo había, grandes jugadores, para vencer a Italia y a cualquiera. Pero se salió sin plan y a merced de una Selección italiana que sí había estudiado al rival. El último error de Del Bosque, espero.

Mis candidatos para sustituirlo: Valverde y Quique Setién. Veremos lo que hace Villar, ese que fue incapaz de tomar la decisión correcta en el momento adecuado…

 

El destino de los pueblos en manos de los publicistas

reino unido na ue

 

Los referéndums los carga el diablo. Es lo que parece desconocer David Cameron, más partidario de la ruleta rusa que del buen gobierno. El derecho a decidir, se denomine como se denomine, resulta un principio incuestionable para muchos que se complica una vez se quiere implantar. Porque al final, el resultado dependerá en buena medida del acierto de los estrategas de marketing (el futuro de los pueblos en manos de los publicistas!)  y/o del acontecimiento de un hecho imprevisto. Lo estamos viendo en la campaña del Brexit, con tragedia por el medio.

Así empieza el artículo que hoy publico en Mundiario sobre el referéndum para la permanencia o salida del Reino Unido de la Unión Europea. Mi tesis es que, salga lo que salga, Gran Bretaña continuará ligada a la Unión en términos no demasiado diferentes a los actuales. Lo razono a lo largo del texto.

Artigo completo en Mundiario

 

Rajoy, Feijóo, Ana Pontón

Son os últimos tres artigos publicados en medios, os tres da semana pasada, dous en galego, un en castelán. Velaí van:

El Partido Popular no debería presumir de cifras de empleo en esta campaña

Claro, es que hablan de que han creado empleo y disminuido el paro pero basta rascar un poquito en las cifras para ver que tan solo han ralentizado la creación de nuevos puestos de trabajo y se han encargado de distribuir en precario y entre más personas lo que antes eran posiciones dignas y estables.

O emprego con Feijóo

A situación do emprego en España presenta un aspecto triste e descorazonador. Pero en Galicia a cousa está aínda máis fea. En Galicia, os mozos que chegan ao mercado laboral teñen a emigración como primeira opción.

O reto de Ana Pontón

“O BNG segue a constituír un instrumento necesario para a formación dunha Galicia próspera e orgullosa, esa que hoxe en día semella unha utopía. Ana Pontón ten a responsabilidade de provocar o xiro na progresión autodestrutiva da organización. Deséxote visión, pericia e sorte.” Así remata este artigo; o final permite intuir seguramente o resto do seu contido.

Escritores argentinos

A estas alturas, cualquiera que hubiese pasado en algún momento por este blog, sabe de El Danubio no pasa por Buenos Aires. Conoce también que presentamos la novela en la Feira Internacional del Libro de Buenos Aires. En la historia de El Danubio…, tal como sugiere su título, Argentina juega un papel del todo esencial. Pues bien, en mi intervención en la Feria intenté explicar la manera en que me aproximé a la realidad argentina, al sentimiento y comportamiento de sus gentes, a las claves de su historia y su evolución. Y bueno, lo hice a través de sus escritores. Así lo conté, literalmente:

“Fue este el primer reto que representó la novela: aprender a sentir este país igual que lo hacía su personaje. ¿Cómo conseguirlo? Principalmente con el recurso a su literatura. Leí todo cuanto pude ficción procedente de Argentina. No hablo de esa santísima trinidad formada por Borges, Sábato y Cortázar, un género cada uno en sí mismo. Tampoco de autores que crearon un universo propio, una literatura posiblemente apátrida, tipo César Aira, Rodrigo Fresán o Carlos Salem. Me refiero más bien a Manuel Puig, a Roberto Artl, a Rodolfo Fogwill, a Juan José Saer, a Marcelo Cohen; y a Ricardo Piglia, a Martín Caparrós, a Sara Rosemberg, a Andrés Neuman, a Marcelo Luján; y también a María Rosa Lojo, a Claudia Piñeiro, a Eduardo Berti o a Fernández Díaz. Ellas y ellos, a través de sus obras, me enseñaron el sentido de lo intangible argentino, y gracias a ellas y ellos pude escribir esta novela.”

Lamenté un olvido imperdonable, el de Antonio di Benedetto (Trilogía de la espera), y el hecho de no haber leído aún nada de Eduardo Sacheri, el autor de la maravillosa El secreto de tus ojos (es que vi la película). También habría incluido sin dudar a Carlos Bernatek pero accedí a su magnífica La noche litoral apenas la semana pasada. La relación fue amplia pero ahora, en este blog tan personal, me apetece acotar las obras que sí aportaron un efecto trascendente. Fueron Boquitas pintadas (M. Puig), El juguete roto (R. Artl), Los pichiciegos (R. Fogwill), La ocasión (J.J. Saer), El testamento de O´Jaral (M. Cohen), Blanco nocturno (R. Piglia), Los Living (M. Caparrós), La edad del barro (S. Rosemberg), Una vez Argentina (A. Neuman) y Subsuelo (M. Luján). Queda explicitado.