Córdoba, Mendoza, Salta (II)

Aerolíneas Argentinas nos traslada de Córdoba a Mendoza, temprano por la mañana. El aeropuerto mendocino se encuentra en plena refriega; próximamente lo cerrarán durante tres meses para terminar su total remozamiento, que se nos antoja necesario. Mendoza semeja una ciudad bosque, no hay calle o avenida despojada de su disciplinada fila de fresnos, plataneras o acacias. Al parecer, se cuentan más de 45.000 en esta localidad de 200.000 habitantes.

138 MendozaMendoza está radicada en zona sísmica. Los terremotos son frecuentes, algunos de gravedad extrema como los sufridos en 1861 o en 1944, ambos causantes de miles de muertos. Por causa de los sismos, la ciudad apenas conserva edificios señoriales como no sean el Banco Hipotecario Nacional o el Banco de Mendoza. De ahí la trascendencia aún mayor del omnipresente arbolado: los árboles son su monumento. También es reseñable el sistema de acequias que se extiende a lo largo de la mayoría de calles de la capital, posiblemente único en el mundo. La disposición de su plano resulta asimismo interesante, con la Plaza de la Independencia como ancla central y otras cuatro plazas –Sanmartín, Chile, Italia, España– a partir de las cuales se despliegan calles y avenidas en perfecta alineación.

95 MendozaMendoza es reconocida como una de las más importantes regiones vitivinícolas del mundo; el vino Malbec es su buque insignia. Se cuenta que hasta 1.000 bodegas se localizan en la provincia; es también tierra de olivos. En las cercanías de la ciudad, se encuentran las zonas productoras del Valle de Uco, Luján de Cuyo y Maipú. Dentro de esta última, visitamos la Bodega López, a la que se llega en un trenecito urbano moderno, la Trapiche, de carácter histórico y que cuenta con un sugestivo museo de aparataje antiguo, y la Finca Agostino, que podríamos catalogar como “de vanguardia”. Abierta hace tan solo once años, su corta pero intensa trayectoria vale la pena ser conocida.  Aprendemos los sistema de cultivo “pérgola” y “espaldera”, conocemos un eficaz medio anti granizo por medio de un cañón militar lanzador de misiles, y degustamos un delicioso menú que nos permite catar cinco vinos distintos, cada cual más exquisito que el anterior. Experiencia para recordar.

108 Ruta AndesAl día siguiente, salimos temprano a conocer las tres formaciones de la Cordillera andina: la pre-cordillera (hasta 3.000 mts.), la frontal (de 3.000 a 5.000) y los Andes propiamente dichos (a partir de los 5.000 mts.). Desde un punto de la ruta, se divisa el Aconcagua, ya en Chile, la cima del continente situada a 6.960 metros. Cruzamos el valle de Uspallata siguiendo el cauce del río Mendoza, corriente de escaso caudal al ser alimentado por la lluvia que cae exclusivamente en verano; el deshielo apenas provee de recursos a los ríos del noroeste.

120 Puente del IncaEl lugar estelar es el llamado Puente del Inca, Patrimonio de la Humanidad. Una peculiar formación geológica, sobre base de azufre, convierte este punto de la ruta en un paraje insólito lleno de color y contrastes. Seguimos camino hacia la frontera con Chile, que no cruzaremos. Nos detendremos en otro espacio singular, el poblado de Las Cuevas, última población argentina.

Córdoba, Mendoza, Salta (I)

50 CórdobaQuedan volando desde Buenos Aires hacia el noroeste, tres provincias diríamos complementarias. Empezamos por Córdoba, la ciudad, hoy en día una especie de capital entre el humo. El plomo aún en las gasolinas se concentra en las estrechas calles del centro emponzoñando el paseo de sus acostumbrados habitantes. Los visitantes llegados de países con un mayor control medioambiental sufrimos las inclemencias de la polución desde el minuto uno.

Los edificios históricos en pie, unos cuantos, se alternan con edificaciones feas levantadas sin criterio de altura. En la Plaza de Sanmartín, el libertador siempre presente, una catedral notable con un cimborrio sobresaliente, y a escasos metros, el Cabildo sigue la disposición de los típicos ayuntamientos coloniales, todos ellos bien parecidos. En una calle aledaña, una Casa en la que hay que entrar a pesar de que apenas esté señalada y sea difícil encontrarla en folletos y guías: el Centro de la Memoria.

46 CórdobaLas detenciones indiscriminadas y las torturas habían comenzado antes de la dictadura. Isabel Perón había dado orden de persecución de los comunistas lo que abrió un tiempo de odios y crueldad. “Nosotros somos la memoria de los otros”, dejó escrito una de las víctimas. Sobrecogen aquellos pasillos angostos, estremecen aquellas gélidas celdas que guardan los ecos de los gritos de dolor. En una de las salas, encontramos tres jóvenes investigando casos de desaparecidos, 30.000 están registrados en todo el país…

El lugar de mayor interés histórico de Córdoba se sitúa en la llamada Manzana Jesuítica, un conjunto arquitectónico declarado Patrimonio de la Humanidad formado por la antigua sede de la Universidad, la iglesia de la Compañía de Jesús, la residencia de estudiantes y el Colegio de Montserrat.

58 Alta GraciaLos jesuitas llegaron a Córdoba en 1598 y en esta ciudad establecieron la capital de la que ellos denominaban “provincia de Paraguay” la cual abarcaba alrededor de dos tercios de la actual Argentina. Para sostener la Universidad y su actividad evangelizadora, fundaron diferentes estancias agrícolas y ganaderas en los alrededores de Córdoba (la declaración de Patrimonio de la Humanidad corresponde al conjunto; foto: estancia de Alta Gracia). Su presencia representó un estímulo importante para la región hasta que fueron expulsados del Reino de España en 1767 (antes lo habían sido de los Reinos de Francia y Portugal).

La Universidad de Córdoba se puede considerar el primer ejemplo de enseñanza superior en Argentina. En un principio, únicamente admitía varones, blancos y españoles o sus descendientes y se focalizaba en materias teológicas. En 1767, su control pasa a los franciscanos y en 1791 se crea la Facultad de Derecho con lo que se supera el carácter exclusivamente teologal. A partir de 1808, el clero secular desplaza a los franciscanos. El Deán Funes inicia un programa de reformas, con nuevas materias y la suavización de los requisitos de acceso. En 1918, los propios estudiantes fuerzan la gran reforma universitaria, un movimiento de corte revolucionario que pronto se extendió al resto del continente y representó el origen de la modernización de Córdoba, provincia y capital.

El carácter universitario de la ciudad se ha mantenido hasta hoy y en sus barrios, sobre todo alrededor del Parque Sarmiento, se percibe el latido alegre e ilusionado de los miles de jóvenes que estudian en su campus…

54 Villa Carlos PazDecidimos conocer Villa Carlos Paz, pueblo de carácter turístico de enorme pujanza sobre todo en verano, nos cuentan. El trayecto por el Valle de Punilla se hace interesante. Aprendemos la transcendencia de los embalses, veintitrés en la provincia, y visitamos una usina construida polos ingleses a principios del siglo XX (quizás, finales del XIX). Los lagos artificiales –San Roque en la ruta– protagonizan un paisaje modificado por el hombre, que castiga los ríos con una fiereza similar a cómo lo hace en Galicia. Finalmente, Villa Carlos Paz nos decepciona; salvamos tan solo la curiosidad de sus múltiples teatros revista abiertos únicamente en temporada turística…

73 La CumbrecitaAl día siguiente tiramos para La Cumbrecita, un pueblo de montaña creado por un judío alemán en 1934. El lugar, que cuenta con apenas 200 habitantes, resulta pintoresco en su máxima expresión, una especie de capricho centroeuropeo en el corazón de Argentina. La impresión continúa hasta Villa General Belgrano, fundada por los supervivientes del hundimiento en Uruguay de un acorazado alemán durante la Segunda Guerra Mundial. En General Belgrano mantienen las costumbres de sus fundadores e incluso disponen de una plaza reservada para la celebración del Octoberfest.

Nos quedó por señalar una parada de gran interés, Alta Gracia, donde se ubica una de las haciendas jesuíticas de la provincia de Córdoba, conservada en magnífico estado. En Alta Gracia se localiza además la casa donde residió Ernesto Che Guevara durante su infancia, ahora convertida en Museo. En este pueblo vivió también Manuel de Falla, concretamente sus últimos cuatro años. Un Museo en el chalet Los Espinillos guarda memoria de su sentida presencia.

Ver parte II: Mendoza                                                                                  @pallarego

Buenos Aires: crónica de una Feria

Feria-del-libro-2016

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Si uno quisiera experimentar la sensación de dejar algo atrás, le propondría que cruzase el Atlántico en avión…

De Coruña a Buenos Aires vía Londres, ruta contradictoria que demuestra la mal resuelta ecuación entre tarifas aéreas y distancia. En cualquier caso, le ganamos cinco horas a la vida, que habríamos de devolver en el trayecto de vuelta, mejor no dar cuenta de ellas. En nuestra mente estaba sobre todo la Feria del Libro, que prometía emociones fuertes, y la presentación de El Danubio no pasa por Buenos Aires  prevista para el día siguiente.

Pasamos la jornada revisitando la 9 de Julio, Corrientes, Pellegrini, la Plaza  de Mayo, Puerto Madero. Habían transcurrido ocho años desde la visita anterior y nos asaltó la impresión  de cierto malpaso del tiempo, de cierta evolución de la ciudad hacia el abandono. No podríamos certificarlo, son conocidas las arteras jugadas de la memoria. Una gran manifestación mantenía la capital bloqueada. Protestaban contra las medidas correctoras de Macri. Algunos gritan: “Vamos a volver” y muestran la cara de la Kirchner serigrafiada en una tela blanca. La UPCN, el sindicato peronista, proclama la urgencia por recuperar el poder, hay quien afirma que la situación no se sostiene ni seis meses. Pero uno lee, escucha, observa, y concluye que Argentina necesita repensar su pasado y darle una oportunidad a su futuro…

Por fin conseguimos pesos. Durante unas horas, sospechamos de una orden secreta para boicotear nuestros euros. Tras un largo e intricado procedimiento, recibimos billetes de cien con la cara de Evita Perón, mito, símbolo y contradicción. De nuevo esa sensación, el país consumido por sus dirigentes, el pueblo como excusa y los vampiros sobrevolando la Casa Rosada. Nos cuentan casos de corrupción también con el nuevo gobierno pero 24 horas bastan para darnos cuenta de que Argentina ha estado bordeando la frontera del no retorno ante lo cual el cambio resultaba ineludible.

Tomamos un taxi, logro principal del día. Da vueltas y más vueltas intentando sortear los spin-offs de la manifestación hasta conseguir su objetivo, que en realidad es el nuestro: las instalaciones de la Rural. En este centro de expiación del agro reconvertido, se celebra la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Son las seis de la tarde y encontramos el inmenso recinto atestado de gente. Buscamos directamente el pabellón amarillo y, dentro de él, el stand de la Xunta de Galicia. Nos embarga la decepción, el ánimo encogido a medida que nos internamos. Hay librerías con una instalación más vistosa y mejor emplazada, no digamos ya editoriales. Se diría que Santiago de Compostela, ciudad invitada, apenas despierta interés. Pronto confirmamos que buena parte de la responsabilidad recae en la discreta organización; no de la Feria, obviamente, sino del stand. Un escritor gallego nos comenta: “parece que venimos pidiendo perdón”.

Bos Aires 2.16No haremos sangre pero se trata de una gran oportunidad perdida. Lo comprobamos ese día, viernes 29, y también después, el sábado y  el domingo. Algún autor de la expedición compostelana se hubo de enfrentar a un auditorio formado por media docena de personas. Unas autoras, en pareja, ante una docena contándonos a nosotros. En fin. Llegados a este punto, me gustaría mencionar a Mariela Vázquez y a Gisela Barbeito, quienes mostraron un encomiable entusiasmo y un compromiso a prueba de bombas (sí, en plural) en la difusión de las actividades del stand. Gracias a ellas, auténticas embajadoras de Galicia en la capital argentina, por su inestimable contribución.

De vuelta en el hotel, casi medianoche, y aparece Carlos Plass, gran amigo, que tomó un avión urgente desde Santiago de Chile para asistir a la presentación de mañana. Llega con un doble regalo imprevisto: dos novelas dedicadas por la excepcional escritora chilena Carla Guelfenbein. Nos resistimos a acostarnos hasta no haber actualizado cada rincón de nuestras vidas. Bien adornada, la suya daría para novela también. Sábado ya: el desayuno se prolonga de tal manera que salimos del hotel cerca de la hora de comer. Decidimos caminar y continuar hablando, más o menos en dirección a la Feria. La presentación será a las 19.00 horas pero queremos llegar con holgura. No sé cómo demonio hemos hecho pero faltan diez minutos nada más y frente a nosotros se agolpan toneladas de gente que nos imposibilitan el avance. Incluso sumidos en aquella agonía por la demora injustificada, decidimos tirar unas fotos, tal imagen no se puede perder. Hordas de personas habían acudido a la llamada de la literatura, la cosa es para emocionar, pero nosotros en aquel momento maldecíamos el extraordinario nivel de respuesta.

Como siempre, el tiempo hace gala de su condición de relativo. Aún dispusimos de unos instantes para sosegarnos, saludar a Mariela  y Gisela , e intercambiar puntos de vista previos con Xavier Alcalá. Él presentó el acto con su maestría habitual y yo largué emocionado mi exposición (que dejo aquí por si la quieres consultar). Iniciamos con media entrada y concluimos rozando el lleno. Un par de intervenciones del público, la primera sobre el personaje –aquel joven que quería ser argentino–, la segunda sobre fonética comparada; se abre un movido debate que a todos nos congratula, esa es mi impresión; algunos ejemplares firmados, algunas fotos, y asunto cerrado. Me noté un poco deshinchado al final, justo lo contrario de otras ocasiones.

Bos Aires 1.16El domingo, nueva Feria, o Mercado, el de artesanía y antigüedades de San Telmo. Artesanía = Cultura, leemos en un cartel y no podríamos concordar en mayor medida. Por la tarde regresamos a la FILBBAA, Alcalá presenta su novela Al sur del mundo, Alén da desventura en el original en gallego. Confirmamos las impresiones de las anteriores jornadas, la Feria resulta un evento sobre todo de lectores, con gentes en un amplísimo intervalo de edad llevando libros incluso en carretillas. Tras la presentación, tomamos algo y nos despedimos con abrazos profundos y sentidos, felices de haber compartido este inolvidable fin de semana en Buenos Aires, capital de la Argentina. Al día siguiente, salíamos para Córdoba.

@pallarego

Buenos Aires: crónica dunha Feira

Feria-del-libro-2016

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Se un quere experimentar a sensación de deixar algo atrás, que cruce o Atlántico en avión…

De Coruña a Bos Aires vía Londres, ruta contraditoria que demostra a mal resolta relación entre tarifas aéreas e distancia. En calquera caso, gañámoslle cinco horas á vida, que habiamos devolver no traxecto de volta, mellor non darmos conta delas. Na nosa mente estaba sobre todo a Feira do Libro, que prometía emocións fortes, e a presentación de El Danubio no pasa por Buenos Aires prevista para o día seguinte.

Pasamos a xornada revisitando a 9 de Julio, Corrientes, Pellegrini, a Praza de Mayo, Puerto Madero. Transcorreran oito anos dende a visita anterior e asaltounos a impresión do malpaso do tempo, de certa evolución da cidade cara ao abandono. Non poderiamos certificalo, son coñecidas as falcatruadas que adoita xogar a memoria. Unha grande manifestación mantiña a capital bloqueada. Protestaban contra as medidas correctoras de Macri. Algúns berran: “Vamos a volver” e amosan a faciana da Kirchner serigrafiada nunha tea branca. A UPCN, o sindicato peronista, amosa urxencia por recuperar o poder, hai quen afirma que a situación non se sostén nin seis meses. Pero un le, escoita, observa, e conclúe que Arxentina necesita repensar o seu pasado e darlle unha oportunidade ao seu futuro…

Por fin conseguimos pesos. Durante unhas horas, sospeitamos dunha orde secreta para boicotearen os nosos euros. Tras un longo e intricado procedemento, recibimos billetes de cen coa cara de Evita Perón, mito, símbolo e contradición. De novo esa sensación, o país chuchado polos seus dirixentes, o pobo como escusa e os vampiros sobrevoando a Casa Rosada. Cóntannos casos de corrupción tamén co novo goberno pero 24 horas son abondas para decatarnos de que Arxentina alcanzara un punto de non retorno o cal esixía un cambio radical de dirección.

Tomamos un taxi, logro principal do día. Dá voltas e reviravoltas tentando sortear os spin-offs da manifestación ata conseguir o seu obxectivo, que en realidade é o noso: as instalacións da Rural. Neste centro de expiación do agro reconvertido, celébrase a Feira Internacional do Libro de Buenos Aires. Son as seis da tarde e atopamos o inmenso recinto ateigado de xente. Buscamos directamente o pavillón amarelo e, dentro del, o stand da Xunta de Galicia. Embárganos a decepción, o ánimo encollido a medida que nos internamos. Hai librarías cunha instalación máis vistosa e mellor emprazada. Diríase que Santiago de Compostela, cidade convidada, a penas esperta interese. Pronto confirmamos que boa parte da responsabilidade recae na discreta organización; non da Feira, obviamente, senón do stand. Un escritor galego coméntanos: “parece que vimos pedindo perdón”.

Bos Aires 2.16Non faremos sangue pero trátase dunha grande oportunidade perdida. Comprobámolo ese día, venres 29, e tamén despois, o sábado e mailo domingo. Algún autor da terra atopouse con media ducia de persoas e o resto, cadeiras baleiras. Algunhas autoras, en parella, ante unha ducia de asistentes contándonos a nós. Do naufraxio habemos salvar a Mariela e Gisela, que amosaron un encomiable entusiasmo e un compromiso a proba de bombas na difusión das actividades do stand. Grazas a elas, auténticas embaixadoras de Galicia na capital arxentina, pola súa inestimable contribución.

De volta no hotel, case medianoite, e aparece o noso grande amigo chileno Carlos Plass, que tomou  un avión urxente dende Santiago de Chile para asistir á presentación de mañá. Chega cun dobre agasallo imprevisto: dúas novelas dedicadas pola excepcional escritora Carla Guelfenbein. Resistímonos a deitarnos ata non ter actualizado cada recuncho das nosas vidas. Ben adornada, a súa daría para novela tamén. Sábado xa e o almorzo prolóngase ata case a hora de comer. Decidimos camiñar e continuar falando, máis ou menos na dirección da Feira. A presentación será ás 19.00 horas pero queremos chegar con folgura. Non sei como demo fixemos que faltan dez minutos nada máis e fronte a nós toneladas de xente imposibilítannos o avance. Mesmo sumidos naquela agonía pola demora inxustificada, decidimos tirar unhas fotos, tal imaxe non se podía perder. Hordas de persoas acudiran á chamada da literatura, a cousa évos para emocionar, pero nós naquel momento maldicíamos o extraordinario nivel de resposta.

Coma sempre, o tempo fai gala da súa condición de relativo. Aínda dispuxemos duns instantes para acougar, saudar a Mariela e Gisela, e intercambiar puntos de vista previos con Xavier Alcalá. El presentou o acto coa súa mestría habitual e eu larguei emocionado a miña exposición prevista (que aquí deixo por se a queredes consultar). Iniciamos con media entrada e rematamos rozando o cheo. Un par de intervencións do público, unha sobre o personaxe –aquel mozo que quería ser arxentino–, outra sobre fonética comparada; ábrese un movido debate que a todos nos congratula, esa é a miña impresión; algúns exemplares asinados, algunhas fotos, e asunto pechado. Nótome ao cabo un chisco desinchado, xusto o contrario doutras ocasións.

Bos Aires 1.16O domingo á mañá, nova Feira, ou Mercado, o de artesanía e antigüidades de San Telmo. Artesanía = Cultura, lemos nun cartel e non poderiamos concordar en maior medida. Pola tarde regresamos á FILBBAA, Alcalá presenta a súa novela Al sur del mundo, Alén da desventura no orixinal en galego. Confirmamos as impresións das anteriores xornadas, a Feira resulta un evento sobre todo de lectores, con xentes nun completo intervalo de idade levando libros mesmo en carretillas. Trala presentación, tomámoslle algo e rematamos con apertas fondas e sentidas, felices de ter compartido esta inesquecible fin de semana en Buenos Aires, capital da Arxentina. Ao día seguinte tirábamos para Córdoba.

Identidad vs sincretismo

identidad2El día 30 de Abril presentaré El Danubio no pasa por Buenos Aires en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, tremendo honor! Bien, estoy rematando la intervención y en ella he incluido un pequeño texto alusivo a este concepto tan resbaladizo de la identidad. Quizás tenga su interés así que ahí lo dejo…

“Transcurridos cinco meses desde el lanzamiento, vuelvo a reflexionar sobre su contenido más hondo y llego a la conclusión de que es esta una novela de dicotomías. Dicotomía como par de conceptos complementarios. Hablábamos del conflicto de identidades que refleja la actitud de Cibrán Salgado, uno de los protagonistas de la historia. Entendemos normalmente que la identidad resalta las propiedades del individuo, lo encastra en un colectivo empático que se vuelve más fuerte cuanto más se vanaglorien esas cualidades diferenciales. Visto así, resulta sencillo entender que de la competencia entre identidades, surja en tantas ocasiones el litigio y la colisión.

Coloquemos frente a la identidad el sincretismo. Es un concepto que se repite hasta tres veces en la novela. Y es que Argentina saldría campeona mundial en un concurso de sincretismo. El sincretismo como repulsión de la pureza y del sectarismo, como exaltación del cruce, de la combinación, del mestizaje. El sincretismo como motor de una diversidad que a través de la mezcla continua se vuelve infinita. Y entonces la identidad queda, paradójicamente, como concepto transitorio. Identidad y sincretismo forman una de las dicotomías principales que se encontrarán en El Danubio no pasa por Buenos Aires.”

@pallarego

 

Nomes

Un chámase como se chama por algo. Meu pai chamábase Marcelino e eu son quen son, o fillo de meu pai. El, se cadra, tiña máis dúbidas, seu pai chamábase Francisco. Marcelino, que ven de Mars, deus da guerra o do lume. Estou no mundo, xa que logo, para cambiar o que me arrodea, montando, ou tentando montar, guerras e incendios, nada hai tan capaz de cambiar a face dun territorio… Non é que me chame Marcelino: eu son un claro Marcelino. Outros chámanse Jacinto ou Reinaldo e nin saben por qué…

Santiago, ciudad invitada en la Feria del Libro de Buenos Aires

Una Feria del Libro es, ante todo, una feria. Una feria, sí, esa suerte de tradición medieval que implica llevar el comercio a la calle, los feriantes exponen sus mercancías a la vista de los viandantes, de los que callejean. Una feria del libro se revela una exposición pública de palabras para su distribución, de palabras agrupadas, hiladas e industrialmente encuadernadas.

Entre el 21 de Abril y el 9 de Mayo, la palabra, laica y encuadernada, toma la calle en Buenos Aires. Es su Feria Internacional del Libro. La Feria de Buenos Aires se distingue de otras convocatorias por múltiples factores. Quizás el más llamativo sea el convite que cada año desde 2013 realiza a una ciudad del mundo. En las ediciones anteriores, Ámsterdam, Sao Paulo y México fueron las ciudades invitadas. En 2016, lo es Santiago de Compostela.

Por eso presentamos allí “El Danubio no pasa por Buenos Aires”, el sábado 30 a las 7 de la tarde. Estarán también 25 escritores gallegos, una representación significativa de distintos géneros y estilos. 25 + 1. Ese uno soy yo, Marcelino F. Mallo, que presentará su novela acompañado por el gran Xavier Alcalá, escritor de amplísima obra entre la que se encuentran distintos títulos vinculados a Argentina.

Posiblemente se encontrarán pocos libros que sinteticen mejor que “El Danubio no pasa por Buenos Aires” el espíritu de esta edición de la Feria. Pocos textos que evoquen la relación intensa, casi fervorosa, que la Historia –en mayúscula– se empeñó en crear entre Santiago y Buenos Aires. Y pocos que describan ambas ciudades desde perspectivas tan diversas.

La intención de una novela

Viene esto a cuento de la conversación que mantuve ayer con un conocido escritor manchego. Hablábamos de la intencionalidad que se escondía detrás de cada novela, del propósito -o propósitos- con el que nacen las historias de ficción. Muchas de las veces, el origen se encuentra en la realidad, naturalmente. De alguna forma, una novela es una oportunidad para retocar la realidad, para reinterpretarla y volverla a vivir. Con “El Danubio no pasa por Buenos Aires” (Marcelino F. Mallo; Ézaro Ediciones) ocurrió así.

La cosa empezó cuando un joven -real, tendría unos 16 años- sin vinculación anterior con Argentina, introduce en su forma de hablar el tono característico porteño. En cuestión de pocos meses, transforma por completo su acento. Estudia con fruición todo lo sucede por aquellas tierras, viste con frecuencia la camiseta de River, comieza a relacionarse con la colonia argentina de la ciudad donde vive, introduce palabras del lunfardo y busca trabajo para ahorrar y marcharse a Buenos Aires nada más cumpla los dieciocho años. Y tal como lo planea, lo lleva a cabo. Pasa allá varias semanas, “hasta que dure la guita” se dice en la novela, y cuenta su experiencia aunque ocultando los momentos más comprometidos…

Llegué a la conclusión de que aquella metamorfosis radical podría dar lugar a una buena historia. El joven, convertido en Cibrán en la ficción, representa la cumbre del “desconcierto vital”, la renuncia al propio ser, la desvinculación total a una raíz y a un entorno. Tomé esa idea y la apliqué a una persona adulta, lo que no me costó nada. Yo incluso podría servir de modelo, cualquiera con un mínimo sentido crítico padece ese desnortamiento de no entender lo que hacemos en el mundo, incluso nuestro papel en una comunidad concreta. Y así nace Juan Carlos Rubido.

Rubido se siente ajeno a la colectividad universitaria, reniega de su especialización, corta todo vínculo con su círculo de relaciones y considera la ciudad que habita como un marco impersonal e intrascendente (Santiago!). Los únicos recursos que le sirven de algo son las strippers de Internet, los libros de C. Magris y B. Croce, y su amigo Antón, quien lo hace sentir de cierta utilidad. Cuando Cibrán y Rubido se encuentran, cada uno cree reconocer en el otro una oportunidad que les devuelva el interés por seguir adelante.

Dado que son espíritus críticos, la relación entre ellos no pasa de un cierto desafío intelectual. Cada vez que se tropiezan, surge el conflicto pero eso también es lo que retroalimenta el interés por volver a verse. Semeja que, a pesar de la diferencia generacional, podrían llegar a alcanzar una suerte de simbiosis provechosa para ambos. Pero entonces son las circunstancias, como siempre, las que determinan los acontecimientos. La cosa finaliza con Cibrán camino hacia su Argentina idealizada, ficción dentro de la ficción, y con un Rubido dispuesto incautamente a empezar de cero.

La intención era que esta relación configurase el tronco da narración, la cual habría de incorporar una serie de historias o elementos paralelos a modo de ramificaciones enriquecedoras del conjunto, tales como:

  • La línea estrecha que separa la amistad y la traición
  • Las relaciones generacionales, hombres fascinados por mujeres jóvenes
  • La sensación de agujero negro, de claustrofobia, que tantas veces propician las instituciones y los centros de trabajo
  • Incluso esa tendencia redundante a la “restauración” que demostramos los humanos, ya sea en la Historia, en la Política e incluso en la organización administrativa
  • La diferencia de las perspectivas: Buenos Aires, lugar idealizado por Cibrán frente a la mirada neutra de Rubido
  • La dicotomía en torno a la Emigración, amenaza (el drama de el Parafús en la novela) al tiempo que posible salida o solución.

Uno se pone a escribir con una idea en la cabeza. Tiene un plan, tal vez incluso un objetivo. El propósito es que la novela termine resultando interesante para alguien, que le aporte al menos un motivo para la reflexión, que matice quizás las conclusiones o los juicios que albergaba sobre esta o aquella cuestión. Eso algunas novelas, algunas editoriales, algunos autores…

@pallarego

 

Memoria histórica

ascension mendietaA Ascensión Mendieta o da “memoria histórica” soaralle a linguaxe de tecnócratas, a etiquetas do politicamente correcto. O que se leva a cabo no nome da “memoria histórica” son puros actos de xustiza planetaria. Milleiros de asasinados están aínda en fosas ou cunetas, cabe deshonra maior para un país? Ascensión Mendieta houbo esperar case 80 anos para que soterrasen o seu pai con dignidade. Os custos dos traballos de exhumación e identificación son financiados por unha asociación de electricistas noruegueses (non é coña) e por un premio outorgado dende Estados Unidos. Namentres, o goberno do Partido Popular subvenciona a Fundación Francisco Franco. Vergonza de país!

Vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=hOHpFNi4Ado

A Ascensión Mendieta lo de la “memoria histórica” le sonará a lenguaje de tecnócratas, a etiquetas de lo políticamente correcto. Lo que se lleva a cabo en nombre de la “memoria histórica” son puros actos de justicia planetaria. Miles de asesinados están todavía en fosas o cunetas, cabe deshonra mayor para un país? Ascensión Mendieta hubo de esperar casi 80 años para que enterrasen a su padre con dignidad. El coste de los trabajos de exhumación e identificación son financiados por una asociación de electricistas noruegos (no es coña) y por un premio otorgado desde Estados Unidos. Mientras, el gobierno del Partido Popular subvenciona a la Fundación Francisco Franco.Vergüenza de país!

4 frases sueltas

So lamento ter intelixencia abonda para ser consciente das miñas inferioridades

Solo lamento tener la inteligencia suficiente para ser consciente de mis inferioridades

A vida é unha carreira de obstáculos; cada obstáculo é un amigo ao que debes traizoar antes ou despois

La vida es una carrera de obstáculos; cada obstáculo es un amigo al que debes traicionar antes o después

Xenialidade implica que a maioría acepte o criterio ou a valoración da minoría que comprende o xenio

Genialidad implica que la mayoría acepte el criterio o la valoración de la minoría que comprende al genio

Votarías / Pertencerías a un partido que subvenciona unha fundación creada para honrar a figura dun ditador?

Votarías / Pertenecerías a un partido que subvenciona una fundación creada para honrar la figura de un dictador?