El destino de los pueblos en manos de los publicistas

reino unido na ue

 

Los referéndums los carga el diablo. Es lo que parece desconocer David Cameron, más partidario de la ruleta rusa que del buen gobierno. El derecho a decidir, se denomine como se denomine, resulta un principio incuestionable para muchos que se complica una vez se quiere implantar. Porque al final, el resultado dependerá en buena medida del acierto de los estrategas de marketing (el futuro de los pueblos en manos de los publicistas!)  y/o del acontecimiento de un hecho imprevisto. Lo estamos viendo en la campaña del Brexit, con tragedia por el medio.

Así empieza el artículo que hoy publico en Mundiario sobre el referéndum para la permanencia o salida del Reino Unido de la Unión Europea. Mi tesis es que, salga lo que salga, Gran Bretaña continuará ligada a la Unión en términos no demasiado diferentes a los actuales. Lo razono a lo largo del texto.

Artigo completo en Mundiario

 

Rajoy, Feijóo, Ana Pontón

Son os últimos tres artigos publicados en medios, os tres da semana pasada, dous en galego, un en castelán. Velaí van:

El Partido Popular no debería presumir de cifras de empleo en esta campaña

Claro, es que hablan de que han creado empleo y disminuido el paro pero basta rascar un poquito en las cifras para ver que tan solo han ralentizado la creación de nuevos puestos de trabajo y se han encargado de distribuir en precario y entre más personas lo que antes eran posiciones dignas y estables.

O emprego con Feijóo

A situación do emprego en España presenta un aspecto triste e descorazonador. Pero en Galicia a cousa está aínda máis fea. En Galicia, os mozos que chegan ao mercado laboral teñen a emigración como primeira opción.

O reto de Ana Pontón

“O BNG segue a constituír un instrumento necesario para a formación dunha Galicia próspera e orgullosa, esa que hoxe en día semella unha utopía. Ana Pontón ten a responsabilidade de provocar o xiro na progresión autodestrutiva da organización. Deséxote visión, pericia e sorte.” Así remata este artigo; o final permite intuir seguramente o resto do seu contido.

Escritores argentinos

A estas alturas, cualquiera que hubiese pasado en algún momento por este blog, sabe de El Danubio no pasa por Buenos Aires. Conoce también que presentamos la novela en la Feira Internacional del Libro de Buenos Aires. En la historia de El Danubio…, tal como sugiere su título, Argentina juega un papel del todo esencial. Pues bien, en mi intervención en la Feria intenté explicar la manera en que me aproximé a la realidad argentina, al sentimiento y comportamiento de sus gentes, a las claves de su historia y su evolución. Y bueno, lo hice a través de sus escritores. Así lo conté, literalmente:

“Fue este el primer reto que representó la novela: aprender a sentir este país igual que lo hacía su personaje. ¿Cómo conseguirlo? Principalmente con el recurso a su literatura. Leí todo cuanto pude ficción procedente de Argentina. No hablo de esa santísima trinidad formada por Borges, Sábato y Cortázar, un género cada uno en sí mismo. Tampoco de autores que crearon un universo propio, una literatura posiblemente apátrida, tipo César Aira, Rodrigo Fresán o Carlos Salem. Me refiero más bien a Manuel Puig, a Roberto Artl, a Rodolfo Fogwill, a Juan José Saer, a Marcelo Cohen; y a Ricardo Piglia, a Martín Caparrós, a Sara Rosemberg, a Andrés Neuman, a Marcelo Luján; y también a María Rosa Lojo, a Claudia Piñeiro, a Eduardo Berti o a Fernández Díaz. Ellas y ellos, a través de sus obras, me enseñaron el sentido de lo intangible argentino, y gracias a ellas y ellos pude escribir esta novela.”

Lamenté un olvido imperdonable, el de Antonio di Benedetto (Trilogía de la espera), y el hecho de no haber leído aún nada de Eduardo Sacheri, el autor de la maravillosa El secreto de tus ojos (es que vi la película). También habría incluido sin dudar a Carlos Bernatek pero accedí a su magnífica La noche litoral apenas la semana pasada. La relación fue amplia pero ahora, en este blog tan personal, me apetece acotar las obras que sí aportaron un efecto trascendente. Fueron Boquitas pintadas (M. Puig), El juguete roto (R. Artl), Los pichiciegos (R. Fogwill), La ocasión (J.J. Saer), El testamento de O´Jaral (M. Cohen), Blanco nocturno (R. Piglia), Los Living (M. Caparrós), La edad del barro (S. Rosemberg), Una vez Argentina (A. Neuman) y Subsuelo (M. Luján). Queda explicitado.

 

Córdoba, Mendoza, Salta (y III)

198 PurmamarcaSalta la Linda, así la conocen, por sus viviendas coloniales de una planta, por la simetría de su trazado urbano, por la solemne belleza de la plaza 9 de Julio –imponente Catedral– y seguramente por la festiva cordialidad de sus habitantes. Salta será posiblemente la Argentina más indígena. Se nota en la raza que prevalece y en el acento que vibra en los tímpanos del visitante. Desde el Cerro San Bernardo, además de disfrutar de una vista privilegiada de la ciudad, uno puede adivinar los altiplanos bolivianos. Y en aquella dirección nos preparamos a partir.

151 Valles CalchaquíesLos alrededores de Salta, en un amplio radio, dejarán en el viajero una huella que solo el devenir de la Naturaleza podrá borrar algún día. Nos organizamos en tres jornadas. La meta de la primera habría de ser el pueblo colonial de Cachi, sus casas alineadas a 2.200 metros de altura. La ruta transcurre por los imponentes Valles Calchaquíes cuyo paisaje varía de fisonomía con sorprendente frecuencia. Avanzamos por la Quebrada de Escoipe, abordamos una carretera sinuosa que nos lleva a observar las nubes desde una posición de superioridad para descender a continuación por la sinuosa Cuesta del Obispo.

179 Parque Los CardonesLlegamos al Parque Nacional de los Cardones. Son éstos una especie de cactus gigantes paradigma de supervivencia en condiciones extremas, aunque no tanto: a partir de los 3.500 metros desaparecen. La madera hueca del cardón se utiliza para todo, desde techos de edificios nobles hasta confesionarios o piezas de artesanía.

Antes de pasar a la segunda jornada, deberíamos explicar lo que se entiende por “Quebrada”: viene siendo un paso entre montañas siguiendo el curso de un río, éste normalmente seco excepto en temporada de lluvias, que por estos lares coincide en verano, entre noviembre y marzo. Las quebradas facilitaron el tráfico de personas y mercancías, elementos clave para la configuración histórica de estas tierras. El pueblo inca podría atestiguarlo.

191 PurmamarcaNos adentramos al día siguiente en la provincia de Jujuy para reconocer la ruta de la Quebrada de Humahuaca, Patrimonio de la Humanidad. Nos detenemos en Purmamarca para apreciar de cerca el Cerro de los Siete Colores y para pasear alrededor de su mercado pleno de cromatismo y buenas ofertas. Seguimos para Pucará de Tilcara, un poblado omoguaca del siglo X dispuesto en fortaleza que fue reconstruido en los años sesenta con escaso acierto. Avanzamos hasta Humahuaca, el punto más alejado de la ruta, nuevo pueblo colonial que alberga el Monumento al Indio, más conocido como Monumento a los Héroes de la Independencia. En el camino de vuelta, paramos en Uquía para conocer su interesante iglesia que acoge nueve cuadros –arcángeles arcabuceros– de la escuela cuzqueña. La última parada del día tendrá lugar en Maimará, donde se aprecia el cementerio local integrado en el paisaje y la ladera policromada conocida como Paleta del Pintor.

250 La PunaLa agotadora excursión de Humahuaca precede a la no menos exigente expedición hasta la Puna y las Salinas Grandes. La Puna es un altiplano, es decir, una planicie que se extiende a unos 3.500-4.000 metros de altitud, y que aloja las comunidades de alta montaña. La región de La Puna es rica en oro, plata, cobre, bórax o litio, minerales explotados por grandes multinacionales y que apenas dejan algún beneficio entre los habitantes indígenas. Las alturas de La Puna están pobladas abundantemente por llamas, guanacos o vicuñas, que proveen de lana, carne y leche, además de servir como animales de carga.

263 Salinas grandesEn la ruta, paramos en El Alfarcito, lugar donde se erigió un colegio con residencia para los estudiantes, una iglesia y un pequeño museo que honra la memoria del Padre Chifri –el cura que misionaba en parapente–, una de esas personalidades capaces de demostrar que la voluntad de un solo hombre es capaz de aliviar la vida tantas veces miserable de sus semejantes. Continuamos la llamada ruta del Tren de las Nubes hasta llegar a San Antonio de Cobres, el pueblo más importante de la Puna. Unos kilómetros más allá, parada obligatoria en las Salinas Grandes, inmensa llanura formada por sal procedente de erupciones volcánicas. Se diferencia de la sal marina en la falta de yodo.

Para sedimentar lo vivido durante estos días, conviene rendir visita al Museo de Alta Montaña en Salta, que explica y describe la historia de unos pueblos cuya vida poco se parece a la habitual conocida en el mundo desarrollado…

@pallarego

 

Córdoba, Mendoza, Salta (II)

Aerolíneas Argentinas nos traslada de Córdoba a Mendoza, temprano por la mañana. El aeropuerto mendocino se encuentra en plena refriega; próximamente lo cerrarán durante tres meses para terminar su total remozamiento, que se nos antoja necesario. Mendoza semeja una ciudad bosque, no hay calle o avenida despojada de su disciplinada fila de fresnos, plataneras o acacias. Al parecer, se cuentan más de 45.000 en esta localidad de 200.000 habitantes.

138 MendozaMendoza está radicada en zona sísmica. Los terremotos son frecuentes, algunos de gravedad extrema como los sufridos en 1861 o en 1944, ambos causantes de miles de muertos. Por causa de los sismos, la ciudad apenas conserva edificios señoriales como no sean el Banco Hipotecario Nacional o el Banco de Mendoza. De ahí la trascendencia aún mayor del omnipresente arbolado: los árboles son su monumento. También es reseñable el sistema de acequias que se extiende a lo largo de la mayoría de calles de la capital, posiblemente único en el mundo. La disposición de su plano resulta asimismo interesante, con la Plaza de la Independencia como ancla central y otras cuatro plazas –Sanmartín, Chile, Italia, España– a partir de las cuales se despliegan calles y avenidas en perfecta alineación.

95 MendozaMendoza es reconocida como una de las más importantes regiones vitivinícolas del mundo; el vino Malbec es su buque insignia. Se cuenta que hasta 1.000 bodegas se localizan en la provincia; es también tierra de olivos. En las cercanías de la ciudad, se encuentran las zonas productoras del Valle de Uco, Luján de Cuyo y Maipú. Dentro de esta última, visitamos la Bodega López, a la que se llega en un trenecito urbano moderno, la Trapiche, de carácter histórico y que cuenta con un sugestivo museo de aparataje antiguo, y la Finca Agostino, que podríamos catalogar como “de vanguardia”. Abierta hace tan solo once años, su corta pero intensa trayectoria vale la pena ser conocida.  Aprendemos los sistema de cultivo “pérgola” y “espaldera”, conocemos un eficaz medio anti granizo por medio de un cañón militar lanzador de misiles, y degustamos un delicioso menú que nos permite catar cinco vinos distintos, cada cual más exquisito que el anterior. Experiencia para recordar.

108 Ruta AndesAl día siguiente, salimos temprano a conocer las tres formaciones de la Cordillera andina: la pre-cordillera (hasta 3.000 mts.), la frontal (de 3.000 a 5.000) y los Andes propiamente dichos (a partir de los 5.000 mts.). Desde un punto de la ruta, se divisa el Aconcagua, ya en Chile, la cima del continente situada a 6.960 metros. Cruzamos el valle de Uspallata siguiendo el cauce del río Mendoza, corriente de escaso caudal al ser alimentado por la lluvia que cae exclusivamente en verano; el deshielo apenas provee de recursos a los ríos del noroeste.

120 Puente del IncaEl lugar estelar es el llamado Puente del Inca, Patrimonio de la Humanidad. Una peculiar formación geológica, sobre base de azufre, convierte este punto de la ruta en un paraje insólito lleno de color y contrastes. Seguimos camino hacia la frontera con Chile, que no cruzaremos. Nos detendremos en otro espacio singular, el poblado de Las Cuevas, última población argentina.

@pallarego               Tercera parte del viaje

Córdoba, Mendoza, Salta (I)

50 CórdobaQuedan volando desde Buenos Aires hacia el noroeste, tres provincias diríamos complementarias. Empezamos por Córdoba, la ciudad, hoy en día una especie de capital entre el humo. El plomo aún en las gasolinas se concentra en las estrechas calles del centro emponzoñando el paseo de sus acostumbrados habitantes. Los visitantes llegados de países con un mayor control medioambiental sufrimos las inclemencias de la polución desde el minuto uno.

Los edificios históricos en pie, unos cuantos, se alternan con edificaciones feas levantadas sin criterio de altura. En la Plaza de Sanmartín, el libertador siempre presente, una catedral notable con un cimborrio sobresaliente, y a escasos metros, el Cabildo sigue la disposición de los típicos ayuntamientos coloniales, todos ellos bien parecidos. En una calle aledaña, una Casa en la que hay que entrar a pesar de que apenas esté señalada y sea difícil encontrarla en folletos y guías: el Centro de la Memoria.

46 CórdobaLas detenciones indiscriminadas y las torturas habían comenzado antes de la dictadura. Isabel Perón había dado orden de persecución de los comunistas lo que abrió un tiempo de odios y crueldad. “Nosotros somos la memoria de los otros”, dejó escrito una de las víctimas. Sobrecogen aquellos pasillos angostos, estremecen aquellas gélidas celdas que guardan los ecos de los gritos de dolor. En una de las salas, encontramos tres jóvenes investigando casos de desaparecidos, 30.000 están registrados en todo el país…

El lugar de mayor interés histórico de Córdoba se sitúa en la llamada Manzana Jesuítica, un conjunto arquitectónico declarado Patrimonio de la Humanidad formado por la antigua sede de la Universidad, la iglesia de la Compañía de Jesús, la residencia de estudiantes y el Colegio de Montserrat.

58 Alta GraciaLos jesuitas llegaron a Córdoba en 1598 y en esta ciudad establecieron la capital de la que ellos denominaban “provincia de Paraguay” la cual abarcaba alrededor de dos tercios de la actual Argentina. Para sostener la Universidad y su actividad evangelizadora, fundaron diferentes estancias agrícolas y ganaderas en los alrededores de Córdoba (la declaración de Patrimonio de la Humanidad corresponde al conjunto; foto: estancia de Alta Gracia). Su presencia representó un estímulo importante para la región hasta que fueron expulsados del Reino de España en 1767 (antes lo habían sido de los Reinos de Francia y Portugal).

La Universidad de Córdoba se puede considerar el primer ejemplo de enseñanza superior en Argentina. En un principio, únicamente admitía varones, blancos y españoles o sus descendientes y se focalizaba en materias teológicas. En 1767, su control pasa a los franciscanos y en 1791 se crea la Facultad de Derecho con lo que se supera el carácter exclusivamente teologal. A partir de 1808, el clero secular desplaza a los franciscanos. El Deán Funes inicia un programa de reformas, con nuevas materias y la suavización de los requisitos de acceso. En 1918, los propios estudiantes fuerzan la gran reforma universitaria, un movimiento de corte revolucionario que pronto se extendió al resto del continente y representó el origen de la modernización de Córdoba, provincia y capital.

El carácter universitario de la ciudad se ha mantenido hasta hoy y en sus barrios, sobre todo alrededor del Parque Sarmiento, se percibe el latido alegre e ilusionado de los miles de jóvenes que estudian en su campus…

54 Villa Carlos PazDecidimos conocer Villa Carlos Paz, pueblo de carácter turístico de enorme pujanza sobre todo en verano, nos cuentan. El trayecto por el Valle de Punilla se hace interesante. Aprendemos la transcendencia de los embalses, veintitrés en la provincia, y visitamos una usina construida polos ingleses a principios del siglo XX (quizás, finales del XIX). Los lagos artificiales –San Roque en la ruta– protagonizan un paisaje modificado por el hombre, que castiga los ríos con una fiereza similar a cómo lo hace en Galicia. Finalmente, Villa Carlos Paz nos decepciona; salvamos tan solo la curiosidad de sus múltiples teatros revista abiertos únicamente en temporada turística…

73 La CumbrecitaAl día siguiente tiramos para La Cumbrecita, un pueblo de montaña creado por un judío alemán en 1934. El lugar, que cuenta con apenas 200 habitantes, resulta pintoresco en su máxima expresión, una especie de capricho centroeuropeo en el corazón de Argentina. La impresión continúa hasta Villa General Belgrano, fundada por los supervivientes del hundimiento en Uruguay de un acorazado alemán durante la Segunda Guerra Mundial. En General Belgrano mantienen las costumbres de sus fundadores e incluso disponen de una plaza reservada para la celebración del Octoberfest.

Nos quedó por señalar una parada de gran interés, Alta Gracia, donde se ubica una de las haciendas jesuíticas de la provincia de Córdoba, conservada en magnífico estado. En Alta Gracia se localiza además la casa donde residió Ernesto Che Guevara durante su infancia, ahora convertida en Museo. En este pueblo vivió también Manuel de Falla, concretamente sus últimos cuatro años. Un Museo en el chalet Los Espinillos guarda memoria de su sentida presencia.

Ver parte II: Mendoza                                                                                  @pallarego

Buenos Aires: crónica de una Feria

Feria Buenos Aires

Preme aquí se prefires a versión en galego

Si uno quisiera experimentar la sensación de dejar algo atrás, le propondría que cruzase el Atlántico en avión…

De Coruña a Buenos Aires vía Londres, ruta contradictoria que demuestra la mal resuelta ecuación entre tarifas aéreas y distancia. En cualquier caso, le ganamos cinco horas a la vida, que habríamos de devolver en el trayecto de vuelta, mejor no dar cuenta de ellas. En nuestra mente estaba sobre todo la Feria del Libro, que prometía emociones fuertes, y la presentación de El Danubio no pasa por Buenos Aires  prevista para el día siguiente.

Pasamos la jornada revisitando la 9 de Julio, Corrientes, Pellegrini, la Plaza  de Mayo, Puerto Madero. Habían transcurrido ocho años desde la visita anterior y nos asaltó la impresión  de cierto malpaso del tiempo, de cierta evolución de la ciudad hacia el abandono. No podríamos certificarlo, son conocidas las arteras jugadas de la memoria. Una gran manifestación mantenía la capital bloqueada. Protestaban contra las medidas correctoras de Macri. Algunos gritan: “Vamos a volver” y muestran la cara de la Kirchner serigrafiada en una tela blanca. La UPCN, el sindicato peronista, proclama la urgencia por recuperar el poder, hay quien afirma que la situación no se sostiene ni seis meses. Pero uno lee, escucha, observa, y concluye que Argentina necesita repensar su pasado y darle una oportunidad a su futuro…

Por fin conseguimos pesos. Durante unas horas, sospechamos de una orden secreta para boicotear nuestros euros. Tras un largo e intricado procedimiento, recibimos billetes de cien con la cara de Evita Perón, mito, símbolo y contradicción. De nuevo esa sensación, el país consumido por sus dirigentes, el pueblo como excusa y los vampiros sobrevolando la Casa Rosada. Nos cuentan casos de corrupción también con el nuevo gobierno pero 24 horas bastan para darnos cuenta de que Argentina ha estado bordeando la frontera del no retorno ante lo cual el cambio resultaba ineludible.

Tomamos un taxi, logro principal del día. Da vueltas y más vueltas intentando sortear los spin-offs de la manifestación hasta conseguir su objetivo, que en realidad es el nuestro: las instalaciones de la Rural. En este centro de expiación del agro reconvertido, se celebra la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Son las seis de la tarde y encontramos el inmenso recinto atestado de gente. Buscamos directamente el pabellón amarillo y, dentro de él, el stand de la Xunta de Galicia. Nos embarga la decepción, el ánimo encogido a medida que nos internamos. Hay librerías con una instalación más vistosa y mejor emplazada, no digamos ya editoriales. Se diría que Santiago de Compostela, ciudad invitada, apenas despierta interés. Pronto confirmamos que buena parte de la responsabilidad recae en la discreta organización; no de la Feria, obviamente, sino del stand. Un escritor gallego nos comenta: “parece que venimos pidiendo perdón”.

Bos Aires 2.16No haremos sangre pero se trata de una gran oportunidad perdida. Lo comprobamos ese día, viernes 29, y también después, el sábado y  el domingo. Algún autor de la expedición compostelana se hubo de enfrentar a un auditorio formado por media docena de personas. Unas autoras, en pareja, ante una docena contándonos a nosotros. En fin. Llegados a este punto, me gustaría mencionar a Mariela Vázquez y a Gisela Barbeito, quienes mostraron un encomiable entusiasmo y un compromiso a prueba de bombas (sí, en plural) en la difusión de las actividades del stand. Gracias a ellas, auténticas embajadoras de Galicia en la capital argentina, por su inestimable contribución.

De vuelta en el hotel, casi medianoche, y aparece Carlos Plass, gran amigo, que tomó un avión urgente desde Santiago de Chile para asistir a la presentación de mañana. Llega con un doble regalo imprevisto: dos novelas dedicadas por la excepcional escritora chilena Carla Guelfenbein. Nos resistimos a acostarnos hasta no haber actualizado cada rincón de nuestras vidas. Bien adornada, la suya daría para novela también. Sábado ya: el desayuno se prolonga de tal manera que salimos del hotel cerca de la hora de comer. Decidimos caminar y continuar hablando, más o menos en dirección a la Feria. La presentación será a las 19.00 horas pero queremos llegar con holgura. No sé cómo demonio hemos hecho pero faltan diez minutos nada más y frente a nosotros se agolpan toneladas de gente que nos imposibilitan el avance. Incluso sumidos en aquella agonía por la demora injustificada, decidimos tirar unas fotos, tal imagen no se puede perder. Hordas de personas habían acudido a la llamada de la literatura, la cosa es para emocionar, pero nosotros en aquel momento maldecíamos el extraordinario nivel de respuesta.

Como siempre, el tiempo hace gala de su condición de relativo. Aún dispusimos de unos instantes para sosegarnos, saludar a Mariela  y Gisela , e intercambiar puntos de vista previos con Xavier Alcalá. Él presentó el acto con su maestría habitual y yo largué emocionado mi exposición (que dejo aquí por si la quieres consultar). Iniciamos con media entrada y concluimos rozando el lleno. Un par de intervenciones del público, la primera sobre el personaje –aquel joven que quería ser argentino–, la segunda sobre fonética comparada; se abre un movido debate que a todos nos congratula, esa es mi impresión; algunos ejemplares firmados, algunas fotos, y asunto cerrado. Me noté un poco deshinchado al final, justo lo contrario de otras ocasiones.

Bos Aires 1.16El domingo, nueva Feria, o Mercado, el de artesanía y antigüedades de San Telmo. Artesanía = Cultura, leemos en un cartel y no podríamos concordar en mayor medida. Por la tarde regresamos a la FILBBAA, Alcalá presenta su novela Al sur del mundo, Alén da desventura en el original en gallego. Confirmamos las impresiones de las anteriores jornadas, la Feria resulta un evento sobre todo de lectores, con gentes en un amplísimo intervalo de edad llevando libros incluso en carretillas. Tras la presentación, tomamos algo y nos despedimos con abrazos profundos y sentidos, felices de haber compartido este inolvidable fin de semana en Buenos Aires, capital de la Argentina. Al día siguiente, salíamos para Córdoba.

@pallarego

Buenos Aires: crónica dunha Feira

Feria-del-libro-2016

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Se un quere experimentar a sensación de deixar algo atrás, que cruce o Atlántico en avión…

De Coruña a Bos Aires vía Londres, ruta contraditoria que demostra a mal resolta relación entre tarifas aéreas e distancia. En calquera caso, gañámoslle cinco horas á vida, que habiamos devolver no traxecto de volta, mellor non darmos conta delas. Na nosa mente estaba sobre todo a Feira do Libro, que prometía emocións fortes, e a presentación de El Danubio no pasa por Buenos Aires prevista para o día seguinte.

Pasamos a xornada revisitando a 9 de Julio, Corrientes, Pellegrini, a Praza de Mayo, Puerto Madero. Transcorreran oito anos dende a visita anterior e asaltounos a impresión do malpaso do tempo, de certa evolución da cidade cara ao abandono. Non poderiamos certificalo, son coñecidas as falcatruadas que adoita xogar a memoria. Unha grande manifestación mantiña a capital bloqueada. Protestaban contra as medidas correctoras de Macri. Algúns berran: “Vamos a volver” e amosan a faciana da Kirchner serigrafiada nunha tea branca. A UPCN, o sindicato peronista, amosa urxencia por recuperar o poder, hai quen afirma que a situación non se sostén nin seis meses. Pero un le, escoita, observa, e conclúe que Arxentina necesita repensar o seu pasado e darlle unha oportunidade ao seu futuro…

Por fin conseguimos pesos. Durante unhas horas, sospeitamos dunha orde secreta para boicotearen os nosos euros. Tras un longo e intricado procedemento, recibimos billetes de cen coa cara de Evita Perón, mito, símbolo e contradición. De novo esa sensación, o país chuchado polos seus dirixentes, o pobo como escusa e os vampiros sobrevoando a Casa Rosada. Cóntannos casos de corrupción tamén co novo goberno pero 24 horas son abondas para decatarnos de que Arxentina alcanzara un punto de non retorno o cal esixía un cambio radical de dirección.

Tomamos un taxi, logro principal do día. Dá voltas e reviravoltas tentando sortear os spin-offs da manifestación ata conseguir o seu obxectivo, que en realidade é o noso: as instalacións da Rural. Neste centro de expiación do agro reconvertido, celébrase a Feira Internacional do Libro de Buenos Aires. Son as seis da tarde e atopamos o inmenso recinto ateigado de xente. Buscamos directamente o pavillón amarelo e, dentro del, o stand da Xunta de Galicia. Embárganos a decepción, o ánimo encollido a medida que nos internamos. Hai librarías cunha instalación máis vistosa e mellor emprazada. Diríase que Santiago de Compostela, cidade convidada, a penas esperta interese. Pronto confirmamos que boa parte da responsabilidade recae na discreta organización; non da Feira, obviamente, senón do stand. Un escritor galego coméntanos: “parece que vimos pedindo perdón”.

Bos Aires 2.16Non faremos sangue pero trátase dunha grande oportunidade perdida. Comprobámolo ese día, venres 29, e tamén despois, o sábado e mailo domingo. Algún autor da terra atopouse con media ducia de persoas e o resto, cadeiras baleiras. Algunhas autoras, en parella, ante unha ducia de asistentes contándonos a nós. Do naufraxio habemos salvar a Mariela e Gisela, que amosaron un encomiable entusiasmo e un compromiso a proba de bombas na difusión das actividades do stand. Grazas a elas, auténticas embaixadoras de Galicia na capital arxentina, pola súa inestimable contribución.

De volta no hotel, case medianoite, e aparece o noso grande amigo chileno Carlos Plass, que tomou  un avión urxente dende Santiago de Chile para asistir á presentación de mañá. Chega cun dobre agasallo imprevisto: dúas novelas dedicadas pola excepcional escritora Carla Guelfenbein. Resistímonos a deitarnos ata non ter actualizado cada recuncho das nosas vidas. Ben adornada, a súa daría para novela tamén. Sábado xa e o almorzo prolóngase ata case a hora de comer. Decidimos camiñar e continuar falando, máis ou menos na dirección da Feira. A presentación será ás 19.00 horas pero queremos chegar con folgura. Non sei como demo fixemos que faltan dez minutos nada máis e fronte a nós toneladas de xente imposibilítannos o avance. Mesmo sumidos naquela agonía pola demora inxustificada, decidimos tirar unhas fotos, tal imaxe non se podía perder. Hordas de persoas acudiran á chamada da literatura, a cousa évos para emocionar, pero nós naquel momento maldicíamos o extraordinario nivel de resposta.

Coma sempre, o tempo fai gala da súa condición de relativo. Aínda dispuxemos duns instantes para acougar, saudar a Mariela e Gisela, e intercambiar puntos de vista previos con Xavier Alcalá. El presentou o acto coa súa mestría habitual e eu larguei emocionado a miña exposición prevista (que aquí deixo por se a queredes consultar). Iniciamos con media entrada e rematamos rozando o cheo. Un par de intervencións do público, unha sobre o personaxe –aquel mozo que quería ser arxentino–, outra sobre fonética comparada; ábrese un movido debate que a todos nos congratula, esa é a miña impresión; algúns exemplares asinados, algunhas fotos, e asunto pechado. Nótome ao cabo un chisco desinchado, xusto o contrario doutras ocasións.

Bos Aires 1.16O domingo á mañá, nova Feira, ou Mercado, o de artesanía e antigüidades de San Telmo. Artesanía = Cultura, lemos nun cartel e non poderiamos concordar en maior medida. Pola tarde regresamos á FILBBAA, Alcalá presenta a súa novela Al sur del mundo, Alén da desventura no orixinal en galego. Confirmamos as impresións das anteriores xornadas, a Feira resulta un evento sobre todo de lectores, con xentes nun completo intervalo de idade levando libros mesmo en carretillas. Trala presentación, tomámoslle algo e rematamos con apertas fondas e sentidas, felices de ter compartido esta inesquecible fin de semana en Buenos Aires, capital da Arxentina. Ao día seguinte tirábamos para Córdoba.

Identidad vs sincretismo

untitledEl día 30 de Abril presentaré El Danubio no pasa por Buenos Aires en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, tremendo honor! Bien, estoy rematando la intervención y en ella he incluido un pequeño texto alusivo a este concepto tan resbaladizo de la identidad. Quizás tenga su interés así que ahí lo dejo…

“Transcurridos cinco meses desde el lanzamiento, vuelvo a reflexionar sobre su contenido más hondo y llego a la conclusión de que es esta una novela de dicotomías. Dicotomía como par de conceptos complementarios. Hablábamos del conflicto de identidades que refleja la actitud de Cibrán Salgado, uno de los protagonistas de la historia. Entendemos normalmente que la identidad resalta las propiedades del individuo, lo encastra en un colectivo empático que se vuelve más fuerte cuanto más se vanaglorien esas cualidades diferenciales. Visto así, resulta sencillo entender que de la competencia entre identidades, surja en tantas ocasiones el litigio y la colisión.

Coloquemos frente a la identidad el sincretismo. Es un concepto que se repite hasta tres veces en la novela. Y es que Argentina saldría campeona mundial en un concurso de sincretismo. El sincretismo como repulsión de la pureza y del sectarismo, como exaltación del cruce, de la combinación, del mestizaje. El sincretismo como motor de una diversidad que a través de la mezcla continua se vuelve infinita. Y entonces la identidad queda, paradójicamente, como concepto transitorio. Identidad y sincretismo forman una de las dicotomías principales que se encontrarán en El Danubio no pasa por Buenos Aires.”

@pallarego

 

Nomes

Un chámase como se chama por algo. Meu pai chamábase Marcelino e eu son quen son, o fillo de meu pai. El, se cadra, tiña máis dúbidas, seu pai chamábase Francisco. Marcelino, que ven de Mars, deus da guerra o do lume. Estou no mundo, xa que logo, para cambiar o que me arrodea, montando, ou tentando montar, guerras e incendios, nada hai tan capaz de cambiar a face dun territorio… Non é que me chame Marcelino: eu son un claro Marcelino. Outros chámanse Jacinto ou Reinaldo e nin saben por qué…